domingo, 6 de enero de 2013

Ensayo sobre el deseo




La adivinación no es más que un suplemento a la imperfección intelectual del hombre.
Nadie, en efecto, en el pleno ejercicio de la razón alcanza una adivinación inspirada y verdadera; es preciso que el pensamiento esté dificultado por el sueño o extraviado por la enfermedad o por el entusiasmo.

El TIMEO, PLATON


La razón es una forma de justificar las normas, normalizar, regir por la ley;  es una máscara que esconde el verdadero rostro del sujeto deseante. El teatro es una novela del deseo, el personaje real que habla a través de la máscara. El deseo es como la adivinación, no se puede alcanzar en un estado de racionalidad, buscarlo así no es más que una imperfección. El deseo es un extravío, hoy nadie se extravía porque vive en una sociedad normalizante, tienen miedo a extraviarse. Hay una relación entre deseo y poder que Freud ya lo había hablado en su Tótem y tabú. Pero hablemos del extravío que tiene algo de crueldad y de amor.  Azteca es una novela que habla de los sacrificios de las antiguas civilizaciones, sacrificios canibalescos que aun hoy existen. La sociedad contemporánea racionaliza el miedo a descubrir en sí esa parte también canibalesca aunque no se de cuenta de que en sus prácticas cotidianas lo realiza aunque sea por lo menos simbólicamente[1]. Pero no solo sucede con ese tipo de deseos, la existencia de los manicomios es por un lado la institucionalización de la locura, y la negación de esta en el individuo, negación social por supuesto. La religión y el manicomio, son dos instituciones que sacralizan por una lado la vida  sexual y, por el otro, la cordura, ambas normalizan lo que debe ser bueno para las parejas y lo que debe ser bueno para la sociedad, en la primera, una práctica de la vida sexual genitalista y en la segunda, como mantenerse libre de los locos, aunque en este último caso, se disfrace mediante el discurso de la cordura, lo que realmente uno tenga de loco negándolo mediante la mascara de la normalidad. El deseo ha sido apagado literalmente hablando aunque este se encuentre latente pero negado por la razón y la conciencia de la culpa y el miedo. Pienso que de esta negación brotan las psicopatías cuando no el pudor. Subterfugio moral que condena a matar el deseo y racionalizar los sentimientos. ¿Qué significa esto? Significa pudor y pureza, idealización, amor limpio y bueno, ternura, monotonía, sexualidad genital, culpa a la traición y pecado. Hemos idealizado y espiritualizado el amor negando el deseo. Aunque el primero pertenezca al ámbito de la fantasía y el segundo a lo humano, a lo realmente humano.  El extravío empieza por el entusiasmo, el entusiasmo de vivir más allá de la culpa y la sacralidad. Extraviar el cuerpo es penetrar a esos rincones oscuros y siniestros donde la razón se pierde y, allí, solo puede tener razón la plenitud. La pintura y el sueño son dos expresiones de lo que lo que el deseo quiere decir, es lo hablado del sujeto. Habla el deseo del sujeto, pero lo hace por la vía más enigmática. Aquí el deseo es hablado, cuando casi siempre son los otros quienes hablan por él mediante las imposiciones. El sujeto está condicionado a institucionalizar el deseo, cuando esto sucede, la castración es su finalidad. No puede haber amor si no existe el deseo, pero este último solo tienen sentido cuando se le permite ser. Ahora bien, la pintura toca no solo al sujeto en sus adentros igual sucede en el sueño, también toca en el espacio la corporeidad viviente o no de las cosas y el mundo. Tocar y ser tocado es el principio del encuentro. La relación y el contacto hacen la travesía experiensante  de vivir con intensidad el ritual de la seducción. Nadie toca por tocar si no existe el deseo de experimentar la plenitud y el goce que otorga la caricia. Por eso cuando se espiritualiza el deseo, este deja de provocar un encuentro, generando miedo a tocar, a hablar y a acariciar. Siempre he pensado que el ser humano ha denegado su entrada a un mundo más íntimo desde el momento en que ya no se permite tocar; Cuando respiramos hacemos una función de los pulmones, intercambiamos gases y vapor entre nuestro organismo y el medio ambiente. Los pulmones, el vapor y los gases son concretos, pero la función  de respirar es abstracta – aunque real. Así, hay funciones psíquicas  que no las vemos, pero que existen. Algunos psicoanalistas (Sigmund Freud)) han llegado a plantear que estas fuerzas o material misterioso se llaman libido. Freud distingue entre pulsión o instinto (fuerza constante de naturaleza biológica, orgánica) que tiende a la supresión de todo estado de tensión y deseo (tensión del aparato psíquico). En esta teoría, todo individuo tiene pulsiones que buscan un retorno al placer, carencia originada en una experiencia de placer o displacer en el cuerpo. Hay una verdad primera, que es el deseo, suprimido o sujetado quedando perdido el objeto de deseo originariamente. Esto hace que el sujeto se divida en dos partes, su verdad inconsciente y su lenguaje (este último orden en que se deriva sus pulsiones libidinosas).
En otras palabras, los deseos están ligados de manera perenne a “huellas “mnémicas” y susceptibles de ser satisfechos  mediante la reproducción alucinatoria de representaciones que se han convertido en signos de una satisfacción interior. El deseo nostálgico (el fantasma), a la vez que repite alucinatoriamente la experiencia pasada y reencuentra, pero ya en el plano fantasmático del sueño y del síntoma, el objeto perdido, busca también (o por lo menos querría) una realización, aunque condicionada por el vínculo con los signos.
Hasta aquí tenemos de manera básica y con el riesgo de superficializar la teoría psicoanalítica, aclarado el concepto de pulsión y deseo, sin embargo, Lacan[2] agregaría el concepto de demanda; es decir, el de un pedido dirigido a otros. En tanto que la necesidad se satisface con un objeto específico de la naturaleza y la demanda exige un amor incondicionado y el reconocimiento del otro, el deseo, por obra de la lógica de la falta, aparecería precisamente en la distancia, imposible de colmar entre la necesidad y la demanda.
Las fantasías son uno de los modos de satisfacción alucinantes del deseo. Serían las más fundamentales las que tienden a encontrar de nuevo los objetos ligados a las primeras experiencias de excitación y de la resolución del deseo.  En este sentido, el conflicto originario es la escisión (división) originaria del sujeto, lo cual da origen a  una pulsión reprimida y ésta es remplazada por un símbolo. El sujeto ingresa entonces en el orden de lo simbólico, del lenguaje y se convierte en deseo de tener, de conocer, de poseer. Esta misma división ha sido planteada por Carl Gustav Jung, cuando enfoca la idea de que existen dos centros de la personalidad, el Ego – que constituye el centro de la conciencia -, y el YO – el centro de la personalidad global (que incluye la conciencia, el inconsciente y el ego)  El Yo es, al mismo tiempo, la totalidad y el centro mientras que el Ego es un pequeño circulo excéntrico contenido dentro de la totalidad. También podríamos decir que el Ego es el centro menor de la personalidad y que el Yo, en cambio, es su centro mayor. Freud opinaba que cada Ego estaba formado por identificaciones o introyecciones (en el sentido de imitar a alguien, e comportarse “como si fuera” otra persona). De este modo, la creación de nuestra personalidad tiene lugar gracias a las influencias que recibimos del exterior, influencias que nos permiten identificarnos con lo que nuestro entorno refuerza como “bueno” y reprimir lo que considera como “equivocado”, lo que es “malo”. La necesaria unilateralidad del proceso de desarrollo de nuestra personalidad va desterrando a nuestro psiquismo inconsciente a aquellas cualidades inaceptables que negamos y rechazamos hasta que estas terminan agrupándose y configurando una especie de personalidad inferior. En la medida en que el Ego va afirmándose en la conciencia va configurándose también una mascara, la persona, el semblante que exhibimos ante el mundo, el rostro que refleja lo que creemos ser y lo que los demás creen que somos. La persona satisface así las demandas de nuestro entorno y de nuestra cultura adaptando nuestro Ego ideal a las expectativas y valores del mundo en que vivimos  mientras que nuestros deseos reprimidos van echándose en un saco al que todos arrastramos, un saco que contiene todos aquellos aspectos inaceptables de nosotros mismos.




















[1] Hay dos casos que conocí personalmente y uno leído, el primero fue el de una colega psicóloga que me narraba el siguiente sueño “Soñe, me decía hace algunos años, que estaba parada frente a un balcón, semidesnuda, iluminada por una leve luz de luna. Tenía miedo porque sentí que atrás de mí alguien me miraba, voltee titubeantemente y allí frente a mí estaba un hombre a quien no se le veía el rostro, estaba cubierto con un traje negro y un sombrero, estaba un poco inclinado  tendiéndome la mano, quise ir hacia él, me acerque lentamente y cuando le di mi mano, él extendió la suya y me di cuenta que de ella brotaba mucha sangre, fue entonces cuando desperté sudando”. El otro caso, lo vi en una exposición de pintura, un pintor se extravío, plasmó en una pintura, una mujer desnuda de la que brotaba como fuente, sangre de la vagina y, esta caía sobre la imagen de una virgen. El último caso lo leí en el Héroe de las mil caras de Joseph Campbell donde narra el sueño de un joven que accidentalmente mata al padre y, al despertar se da cuenta que amanece en los brazos de la madre, donde esta le dice, “no te preocupes hijo, ahora que tu padre no está tu cuidaras de mí”
[2] Psicoanalista francés 

domingo, 28 de octubre de 2012

LOS MITOS DEL DESARROLLO


Mucho se ha hablado del desarrollo, pero en este hay dos visiones; la primera, la de los grupos u organizaciones denominadas “ambientalistas” como el caso de los “Tepoztecos” o  regionalistas como el caso de Tlalnepantla, Ocotepec, xoxocotla, Tejalpa, entre otros. La otra visión es la de los gobiernos que en su discurso perciben a las comunidades o pueblos como los que obstruyen el progreso, la generación de empleos o el desarrollo. Por ejemplo, hace algunos años los habitantes de Ocotepec en la defensa de su tierra, impiden la construcción de una tienda Soriana; lo mismo pasó con la intención de construir un club de golf en tepoztlán. En Morelos, la lógica del desarrollo  es un mito. Veamos por qué: En los años 60`s el gobierno estatal y Federal en la lógica del Industrialismo expropian las tierras comunales de Tejalpa para construir CIVAC; sin hacer recuento de las mañas y artimañas para vender a los campesinos – la idea del progreso -,  y la de generación de empleos, la Ciudad Industrial cumplió su objetivo del desarrollo, pero para sí misma, es decir, para la acumulación y reproducción del Capital. Sin embargo, el desarrollo social, la generación de empleos y el progreso no se han cumplido en el sentido estricto de la palabra, más bien se ha degenerado la calidad  de vida por el incremento del cacicazgo alcoholero (botaneras, cantinas, burdeles), por el alto índice de inmigración (Jiutepec es uno de los municipios más altos en el ámbito nacional), por la improductividad de la tierra, contaminada por las aguas residuales de la Industria o, ocupadas como parques vehiculares de la NISSAN y, por la reciente aparición de casos de anancefalia producto de los altos residuos tóxicos. ¿Dónde está el progreso? ¿Dónde el desarrollo?
En los años 80`s, el Gobierno de Bejarano y más tarde el de Riva Palacio, haciendo uso de sus facultades como lo que eran le “roban” a Tejalpa casi 100 Hectáreas de tierra comunal para construir un Balneario “El texcal”; que yo recuerde, ninguna persona de la comunidad tuvo el empleo que Bejarano propuso; hace menos de un año y con muchos años de resistencia, ese balneario fue entregado a la comunidad todo saqueado y con muchas dificultades para volverlo a operar. ¿Dónde está el progreso? ¿Dónde el desarrollo? Si seguimos cada caso, sería lo mismo, aunque con frustrados intentos, en Tepoztlán y en otros lugares. El problema es complejo, la visión política (con sus marcadas excepciones) es reducida. Si ubicamos el problema en el plano de la realidad, habría que ubicarlo en la historia de la tenencia de la tierra, en los conflictos sociales con la procuraduría agraria, en el despojo, en las actitudes de los gobiernos y en la idiosincrasia cultural de los pueblos indios de Morelos. La visión de los políticos es reducida, el político piensa en ecuaciones: Estado = Desarrollo; Sociedad = Política; Político = dinero; Poder político y económico. Allí radica lo absurdo, por eso desde aquí, el desarrollo es un mito, se da, pero en la fantasía de los políticos. Yo no puedo explicar la complejidad del problema y, arriesgándome a ser reduccionista, en Morelos las inversiones, vengan de donde vengan, se hacen sobre castillo de arena, como Psicólogo social se me ha encomendado entender la relación de las partes con el todo, y el mito es una parte del todo, la parte mágica. El problema en Morelos tiene que plantearse a partir de dos elementos: la tierra y las sociedades campesinas e indígenas. La tierra, en Morelos tiene un antecedente histórico importante y una contradicción no difícil  de explicar, la que se dio entre las comunidades campesinas y las haciendas, esta contradicción - que no es la única -, ha sido el motor de grandes conflictos sociales, desde la revolución hasta las resistencias indígenas actuales, sin embargo también tiene que ver con la historia y cosmovisión del mundo, las formas de organización y las idiosincrasias que se tejen en el ámbito de lo cotidiano. Yo no creo que la concepción de progreso esté en la mentalidad de nuestros pueblos indios, porque es una concepción occidental y cargada de valores, pues parte de la construcción histórica concebida sobre las bases  lineales, donde el mundo es construido sobre las bases materiales de la acumulación, del individualismo y de una conciencia social enajenada. El mundo indio es concebido sobre las bases  míticas - religiosas cuya lógica plantea formas distintas de desarrollo. En este sentido, plantear el desarrollo sin tomar en cuenta las formas de organización y las potencialidades de los sujetos, equivale a generar y legitimar un Estado Autoritario. Y ¿Dónde queda lo social? ¿Dónde el desarrollo?
En Morelos no habrá desarrollo sin entender primero, que las fuerzas productivas no se dan por sí mismas; segundo, que las acciones políticas (que siguen planteándose con un marcado reduccionismo) no se dan  sin una correlación de fuerzas, correlación, que incluye a los ambientalistas, a las Instituciones educativas, a las comunidades indias y campesinas, a las organizaciones populares, de barrios, entre otras; desde allí, la lógica del desarrollo adquiere otro sentido, el sentido de la responsabilidad y participación de la sociedad en su conjunto, este como punto de partida, es el principio de la desmistificación del desarrollo y es el principio para entender la complejidad del problema.



jueves, 4 de octubre de 2012

Que me dieron tus ojos



Tus ojos, habitación de serenidad
y luz que amamantó mi nostalgia
tus ojos me dieron ilusión
y llenaron mi alcoba 
de caricias
Recorro los sinuosos caminos
sin hablar
nunca te dije una palabra
porque tus ojos
me hablaron desde siempre....

sábado, 7 de julio de 2012

Humedad


Es verano
Tus ojos se abren como el sol
Mientras un remolino me lleva a tu alma
No a tu orilla,
Tus senos
Humedecidos por rocío
Del calor de la piel

Tus labios
Humedecidos
Tu cuerpo desnudo
 Luz de neón
Mi cuerpo entumecido
Por el desliz de tus labios
Sobre mi espalda

Es verano
La luz se apaga
Mis ojos se cierran
Y en mis brazos descansa
Tu cara feliz que se sosiega

martes, 19 de junio de 2012

sabiduría para el día de hoy




Hoy aprendí de mis alumnos tres cosas: 
La primera, de nada sirve arrancar un proyecto en la vida si tienes cosas que en tu interior no has resuelto, el proyecto avanza mas lento, está lleno de emociones contenidas y se paraliza de repente; 
la segunda, no sirve de nada pensar que los otros te comprenden, pensamos que así sucede y lo damos por hecho, el problema es que pensamos que lo piensan, cuando ni siquiera lo saben, hay que decirlo; 
tercero, la forma de resolver estas dos cosas, es decidirnos a abrirnos, es la única manera en que la mente, el corazón y el cuerpo pueden abrir el ser en su totalidad.

lunes, 28 de mayo de 2012

Carta de un padre al manifiesto 132



Ya no soy estudiante, pero estudié igual que ustedes.
Nosotros soñábamos la revolución,
cuando ustedes no nacían.

Leíamos a Galeano, Nietzsche y Marcuse
y recorríamos calles, montañas y veredas,
por un sueño.
Ahora, somo desempleados del mismo sistema que nos negábamos
ahora buscamos trabajar para que ustedes estudien.

También para nosotros no hubo fronteras,
vivimos en la clandestinidad
Ustedes no vivieron la revolución que soñábamos
pero ya la están haciendo.

Conjuramos por un país libre para ustedes
y la libertad nos está alcanzando

Su rebeldía ya no es un sueño,
es un paso que nos libra del sistema
que nos compro muy caro y nos vendió muy barato.

Alcancen la libertad y sueñen
porque mas tarde, sus hijos les agradecerán
de haberles dejado un país libre.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Y ¿Dónde queda América Latina?



Antecedentes

El primer problema que intentó resolver el colonialismo ingles frente a las luchas de liberación nacional  fue introducir el método de organización  y desarrollo de la comunidad que se empieza a aplicar en la India en 1946, convirtiéndose este en un “sedante masivo” para evitar la independencia del país. La primera mitad del siglo XIX se distingue, en América Latina, por las luchas de independencia  y por el proceso de formación de los estados nacionales, son perceptibles dos movimientos que estarán en la evolución  posterior de América Latina:  de un lado surge una burguesía europeizante que pretende liquidar el pasado precolombino y colonial y que busca integrar las distintas regiones en las corrientes del comercio internacional en expansión; de otro, se manifiestan fuerzas tendientes a romper las estructuras de dominación impuestas por el régimen colonial que buscan integrar las masas indígenas en el cuadro político social y definir una personalidad cultural autónoma[1]. América Latina fue para Estados Unidos solo una expresión geográfica, lugar donde se intensificaron y expandieron los capitales y el control de empresas, situación que creó una dependencia y dominación no solo en los aspectos económicos, sino en también en  lo político controlados por los organismos panamericanos. ¿Cuándo América Latina dejó de constituirse en una expresión geográfica para convertirse en un continente que formara una conciencia histórica? ¿Dónde empieza el continente latinoamericano a independizarse de los organismos panamericanos?  A partir de la primera guerra mundial con la expansión norteamericana el continente tomo conciencia de que solo un estrechamiento de los vínculos latinoamericanos permitiría modificar de manera significativa las condiciones de dialogo con los Estados Unidos. Esto da nacimiento a la CEPAL (Comisión Económica para América Latina) en 1948, en Santiago de Chile. La CEPAL constituye en cierta manera el punto de referencia en la formación de una nueva conciencia latinoamericana; como apuntaba Pablo González Casanova, un nuevo paradigma, entendido este como una forma de plantear  y resolver problemas[2] uno de ellos lanzado por Raúl Prebisch desde la misma CEPAL , con su concepto de centro -  periferia, concepto que permitió encontrar un punto de quiebre tanto en el nivel mundial como en el interior de las distintas regiones del mundo: hoy se piensa y se analiza, en términos de centros que tienen periferias y de periferias que tienen centros.  Desde los años cincuenta en América Latina se ha impulsado dos corrientes fundamentales en lo económico, uno el desarrollismo y el otro el neoliberalismo. La expresión desarrollo se incorpora para designar aquellos procesos en cuya virtud, los esfuerzos de una población se suman a los de su gobierno para mejorar sus condiciones económicas, sociales y culturales de las comunidades e integrar a éstas a la vida del país y permitirles contribuir plenamente al progreso nacional[3]. En ese sentido, el desarrollo se generó a partir de programas  comunitarios, algunos de ellos se pueden ver en el siguiente cuadro.




Perspectivas

A partir de la segunda mitad del siglo XX América Latina empieza a construir un pensamiento articulado a la vida de los grandes movimientos sociales y populares, en este sentido, las ciencias sociales se preguntaban si la investigación de las realidades latinoamericanas se orientaban por la teoría, por los resultados empíricos o por la de conceptos. Siguiendo este último enfoque las ciencias sociales latinoamericanas se orientaron por buscar la herencia, la formación y la reestructuración de los conceptos y categorías que América Latina ha formulado y reformado y que constituyen su aportación a las ciencias sociales de la región y del mundo. Conceptos tales como independencia política, orden, progreso, libertad, revolución, marginación, centro – periferia, dependencia, colonialismo interno, sistemas políticos y sistemas de poder, sociedad informal y formalismo autoritario entre otros ponen énfasis en una nueva forma de darle sentido a una historia construible definiéndose a sí mismo dentro del orden internacional y del mundo global. Es fundamental preguntarse ¿el tipo de conocimiento que buscamos, planteamos o discutimos es adecuado para la construcción de la historia? ¿Qué conceptos pueden articularse o activar lo social? ¿Bajo que modelos captamos lo real? La realidad plantea dos exigencias, una su explicación (bajo un ángulo) y la otra la de su potenciación (ángulo de la acción).
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[1] FURTADO, C.; (1985), La Economía Latinoamericana. Formación histórica y problemas contemporáneos. 18ª edición. Siglo XXI.
[2] CASANOVA, G. P.; “Reestructuración de las ciencias sociales: Hacia un nuevo paradigma” en Ciencias Sociales: Algunos conceptos básicos. México, 1996. Siglo XXI.
[3] FOLLARI, R, et. al. (1984) Trabajo en comunidad: Análisis y perspectivas. México. Universidad Autónoma del Estado de Sinaloa.

jueves, 29 de marzo de 2012

Sin asombro ante la muerte




Y miré al cielo buscando una respuesta
Un gran arcoíris se dibuja bajo el sol
Vietnam, Bagdad, Sarajevo,  donde los niños mueren
Bajo el fuego del napalm.
París, New York, Berlin, Praga, donde los pies de media
Humanidad piden a gritos ¡un alto a la guerra!
La democracia ha costado muchos muertos
En la plaza de Tianmen donde los chinos matan a sus hermanos jóvenes
En la plaza de Tlatelolco igual.
Hemos perdido el asombro de la muerte
Pues la muerte ha calado en nuestras venas como bestia
O como volcán en erupción
Y nos ha hecho odiar la vida y embrutecernos
Mirando como mueren, en la industria televisiva.
El poder enloquece a los hombres
Y los vuelve dioses de sí mismo
Porque nadie les rinde culto
La guerra es el amor a la muerte,
Y la ama la Televisión, el hombre de poder yla industria bélica

miércoles, 28 de marzo de 2012

Por los caminos de la irreverencia


       

                                                      
Lo que sigue son algunas narraciones de encuentros y desencuentros con lo cotidiano, sin embargo, todo tiene un origen. He vivido, sentido, y dolido las calamidades de los otros y aprendí que en la vida a los sujetos les sobran calamidades que no son color de hormiga, sino hormigueros y... aún me sigo interrogando ¿Qué me falta? ¿Qué me sobra? Los otros ¿quiénes son los otros?
Descubrí a los otros en el rito del suicidio. Sucedió hace apenas unos años, tres niños en situación de la calle aparecieron muertos cerca del parque olímpico en la ciudad de México. Se suicidaron. Arrojados a la calle desde temprana edad ¿qué otro sentido tiene vivir en casa? La vida solo tiene sentido en la calle, el sentido de la libertad, del vínculo, la calle me vincula afectivamente con el grupo, le da cohesión a ese complejo tejido de soledades y de abandonos; ¿Qué pasa cuando este vinculo se rompe? ¿Qué pasa cuando ese sentido se vuelve persecución en contra del sentido de vivir en la calle? Cuando se vuelven golpes de policías, prostitución, trabajo, maltrato. Aún no lo sé que se rompió en esos niños el vínculo, pero de lo que sí estoy convencido es que eligieron el último sentido de la vida, el límite, es decir, buscarlo a través de la muerte.

23 de Enero,  1989. Argentina. Un comando de izquierda asalta el cuartel militar de La Tablada con varios muertos y desparecidos.  Once sobrevivientes de ese comando hacían una huelga de hambre por las torturas y las malas condiciones de vida en la cárcel. Tres meses duró la huelga. Mientras se morían, el presidente argentino compartía en la noche buena, un suntuoso banquete con los grandes magnates del dinero, los mismos que hoy hunden a Argentina en una grave crisis y a punto de un estallido social.

Así descubrí a los otros,  comprometidos por un sueño, por una utopía, sin miedo a la parálisis, a la pasividad. Sin miedo a matar sus sueños y dejar a su país así como está. Es el mismo sueño rebelde de los zapatistas, aquel de 1994 que ha transformado al País. El compromiso fue más allá de la vida, por eso están en la memoria y en un lugar para la historia, más allá del sacrificio.

En el recorrido de mi vida he descubierto la importancia de elegir; unos eligen vivir en la seguridad que les da esta sociedad, eligen formarse o deformarse en ciertas experiencias, eligen ser parte de un modelo social, de estatus, de clase, de formas de pensar. Otros eligen, vivir, como - diría Eduardo Galeano -, como niños a la intemperie, soñando, vagando y metiendo en la memoria las luces de la ciudad, la basura, los niños en la calle, dos perros jugando, una loca riendo y muchas figuras que vende la publicidad. El psicólogo es el que mira en el alma, es el que penetra esa oscuridad. Desde 1968 he vivido y visto que las grandes revoluciones, los sueños, los cambios sociales se hicieron en lugares como los antes descritos, se hicieron en la libertad, en la pasión por ver algo diferente. Por ejemplo, en 1989 miles de jóvenes chinos se  reunieron en la Plaza de Tianmen para exigir una reforma al comunismo, sus sueños fueron apagados en ese mismo lugar que exigía la libertad; cientos de tanques del ejército rojo los aplastaron. En Chile y Argentina todavía hay mujeres buscando a sus hijos robados desde pequeños por las dictaduras, mientras sus padres en esos años eran arrojados desde las alturas al mar;
 En Colombia, amigos míos que radican aquí en Cuernavaca buscan afanosamente ayuda para que conozcamos los planes norteamericanos sobre su País.  EE.UU. pretende reducir a Colombia a cenizas so pretexto del narcotráfico, ¿estaremos viviendo un nuevo Vietnam? Démosle la razón a la historia ¿qué podemos hacer?                                      

miércoles, 14 de marzo de 2012

Gobernabilidad Democrática: instituciones, gobierno y liderazgo




 En México como en todo el continente el problema del desarrollo pasa básicamente por dos problemas centrales, aunque estos, no son los únicos, sí son relevantes para lo que enfrentamos. El primer problema, es que cada vez hay un desencuentro profundo entre los políticos y sus pueblos; la tendencia de los políticos es a armar su agenda situados alrededor de los intereses de grupos (vistos tanto en el PRI, PRD y PAN) y sin ningún rumbo o proyecto. El segundo problema es que, toda gobernabilidad requiere un liderazgo con visión, legítimo y capaz de resolver conflictos. Ninguna de estas tres características tenemos en nuestros gobiernos ni en los líderes de los partidos. La ingobernabilidad tal como la vivimos en algunos estados y en el país tiene que ver con estos dos factores, el desencuentro con la amplia audiencia ciudadana y la ausencia de liderazgo. Pero ¿Qué significa cada uno de estos? En primer lugar hablemos de la gobernabilidad. Entendemos a esta  no tanto a los atributos de un gobierno sino a su capacidad para enfrentar los retos y las oportunidades específicos que se nos plantean. La gobernabilidad es la capacidad de un gobierno para saber mantener un equilibrio y una sana relación entre el sistema institucional, las capacidades de los actores políticos, económicos y sociales y finalmente la capacidad transformacional de los liderazgos. Muchos aspiramos a mejores gobiernos, en efecto, las elecciones presidenciales  son trascendentes no solo por sus candidatos sino por el proyecto de nación, la decisión en las urnas son cruciales, son decisorias sobre a quién hemos de legitimar nuestros destinos en lo económico, en lo político y en lo social así como en otros aspectos que por no mencionarse no resultan relevantes. Por eso, hablar de la gobernabilidad  no es tanto preocuparse por tener un buen gobierno aunque esto esté incluido, la gobernabilidad es crear valor no solo en el sentido de la satisfacción individual -materialmente hablando -, sino en la forma en cómo se establecerá la nueva arquitectura social  en la que los individuos y grupos buscaran su utilidad. Por eso la gobernabilidad requiere de estrategias de creación de capacidades para movilizar y orientar a la sociedad a una nueva cultura política del cual se desprendan las acciones en que esta pueda enfrentar los retos de manera colectiva. Esta estrategia en América Latina se ha tratado de implementar mediante lo que se ha llamado “reforma administrativa” (desarrollada durante los años 50´s y 60´s) “modernización administrativa” y actualmente “reforma del Estado” (planteamiento que se está dando en México). La reforma del Estado implica la forma adecuada por donde debería transitar este, pero entendido  en el sentido anteriormente expuesto, como una nueva arquitectura social.  En este sentido la agenda política no consiste en saber todo lo que queda por hacer sino qué no puede dejar de hacerse aquí y ahora. Esa posición es la que entra en el marco de lo que en México se le ha denominado reforma del Estado , dado que esta no se trata de un cambio administrativo sino de un cambio político e institucional  de inmensas proporciones , que genera nuevas instituciones, nuevos liderazgos y nuevas formas de relación social  prevalecientes. Un ejemplo, es el que actualmente vivimos en el país, por señalar solo un aspecto, el de la cultura política, una cultura bañada por actos de corrupción, compra de votos, programas sociales utilizados como propaganda electoral, poder asumido por liderazgos poco legítimos, en conclusión, el Estado se ha venido debilitando  de manera vertiginosa a tal nivel que las sociedades van en un creciente descontento. Hasta aquí no se agota el primer problema planteado al inicio de este artículo, pero en términos generales, la gobernabilidad demanda una agenda con características como anteriormente planteaba. Hasta ahora el Estado ha transitado de un  a). Un modelo de política social centrado en la acción gubernamental donde se parte de la idea de que el Estado es el centro tanto en lo económico, y lo político como en lo social; b). Modelo de compensación del ajuste económico, donde se parte del supuesto de que el problema de la crisis surge por la excesiva intervención de los gobiernos en la economía, lo que genera distorsiones y estancamiento y frente a ello resulta necesario hacer un ajuste para lograr un funcionamiento libre del mercado; c). Modelo emergente, modelo que pretende potenciar la capacidad autogestiva, productiva  y participativa de los pobres. Frente a estos modelos con Carlos Salinas se recurrió al liberalismo social  y al movimiento revolucionario de 1910 para justificar su proyecto económico y la política social. Con Ernesto Zedillo el libre mercado es el marco más eficaz para el desarrollo. Sin embargo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) destaca que el crecimiento económico no mejora automáticamente la vida de las personas, ni en sus propias naciones ni a escala internacional (PNUD, informe 1992). Aquí el problema que enfrentamos es el del modelo y del ejercicio del liderazgo frente a los retos futuros.
El liderazgo es una parte vital para el cambio institucional. Heifetz (1994) plantea que este significa  “Movilizar a la gente para que enfrente sus problemas, encare decisiones dolorosas y aprenda nuevas formas de ser.” Es claro que un liderazgo que sea capaz de transformar a las instituciones exige, en primer lugar, visión. La formulación de la visión requiere a). La comprensión de los intereses a corto y largo plazo de un amplio espectro de actores sociales; b). Una percepción afinada de los equilibrios implicados en los arreglos institucionales vigentes; c). Conciencia suficiente de los impactos que las tendencias y fuerzas van a tener sobre la sociedad y sus principales actores. Lo decisivo no es que la visión sea innovativa, sino que conecte con los intereses y motivaciones de amplias audiencias (Kotter, 1990).  En segundo lugar todo liderazgo requiere legitimidad. La legitimidad es lo que permite que funcione una comunicación efectiva entre el liderazgo y sus audiencias, en América Latina actualmente (Brasil, Argentina, Venezuela, Bolivia y Chile por decir algunos) se han construido liderazgos legítimos no porque tengan la habilidad de comunicar sino porque son creíbles y confiables ante sus audiencias.  Es decir, no solo son factores personales los generadores de la confianza y la credibilidad en un líder sino que son producto de las percepciones sociales ante las consistencias entre el discurso, las acciones y resultados. Un tercer factor importante en el líder es su capacidad para tratar adecuadamente los conflictos. El conflicto puede ser un estimulo, un desafío al proceso de aprendizaje. Desarrollo en el sentido de convertir toda demanda, todo valor y motivaciones conflictivas en curso de acción coherente. Hace algunos años haciendo una experiencia con grupos de padres de familia en una escuela trabajamos conflictos intrapersonales a través de historias de vida, recuerdo que algunos me preguntaban, ¿Usted nos va a ayudar? ¿Cree que este curso nos sirva para resolver nuestros conflictos? Pienso que la tarea de un líder no es encontrar soluciones mágicas sino un proceso continuo de cuestionamientos, interpretaciones y exploraciones de opciones ante la vida. Desde esta perspectiva es urgente modificar nuestras formas de situar a los liderazgos versus autoridad.  La autoridad es formal, es un pacto. La autoridad se instala a través de un pacto y para la demanda de un servicio expresado en un mandato. Todos los gobiernos electos por la vía electoral  son autoridades formales. Sin embargo, antes de ser autoridades formales son autoridades informales, es decir, ejercen el liderazgo para atraer votantes y cuando llegan a ser autoridades formales deberían seguir ejerciendo la influencia de líderes, situación que pocas veces sucede, lo cual refleja una decadencia en el poder y en el ejercicio del liderazgo. ¿Dónde radica el problema? Yo lo situó en dos ámbitos, el primero, la pérdida de legitimidad de los liderazgos. Actualmente los liderazgos han perdido rumbo porque han legitimado el fundamentalismo del mercado que a pesar de los costos sociales no han dejado de aplicarse; pareciera que, los liderazgos, viven de dogmas. El segundo factor, se refiere a la gran incapacidad para transformar la política pública. La capacidad estatal referida a la cuestión pública se refiere a la forma en cómo el Estado se vincula con la sociedad para responder a ese pacto legitimo. Por mencionar algunos ejemplos, antes de ser gobierno, los partidos políticos padecen la esquizofrénica actitud de pelearse los cargos, pasan mucho tiempo armando sus agendas en los restaurantes negociando los futuros cargos de una elección popular. Esta concentración de energía en las negociaciones en pequeñas tribus y grupos van desdibujando ya la de por sí carencia de proyecto social y sus vínculos con la sociedad. El mandato social que por la vía legitima electoral pone a una autoridad se ve traicionada por los intereses de poder y económicos  de gente sin escrúpulos que cuando uno trata con ellos no tienen la mínima idea de lo que significa ser gobierno. De esta manera los liderazgos son legitimados por la vía electoral (es decir, cumplen su función como autoridad socialmente hablando) pero ilegítimos en cuanto  se trata de poner las ideas o los mandatos en el marco de las necesidades y exigencias de la misma. Finalmente, una posible transformación de la sociedad es depositar en las tareas de los ciudadanos el ejercicio del liderazgo sin que medien exigencias de carácter electoral, sino una visión de las necesidades sociales.


domingo, 11 de marzo de 2012

La historia del sapo y la princesa



 
Hubo una vez un sapo que pasaba las noches mirando solitario las estrellas, cerca de un lago. Las miraba como queriéndolas alcanzar, nadie sabe que este esfuerzo de querer alcanzar algo evade la conciencia de no percatarse de los limites. Las estrellas platicaban con el sapo y pasado el tiempo en que ambos acordaron seguir mirándose para saber como alcanzarse, resultó que el sapo podría brincar y las estrellas brillar. Pasaron los años y el sapo luchaba intensamente con sus brincos por alcanzar a las estrellas, pero ellas estaban tan lejos que era difícil llegar a ellas. Fue entonces que entre tantos brincos el sapo llegó a una mansión vieja y descubrió que allí vivía una princesa. Al conocerla, el sapo iba todas las noches a cantarle viejas canciones de amor, pero la princesa parecía absorta en otras miles de cosas que no podía atender las canciones de un animal tan feo como él. Entre tanto ir y venir el sapo se fue envejeciendo, su cuerpo castigado por el correr del tiempo, los desvelos, sus ojos cansados, sus sueños, sus desventuras lo fueron haciendo mas feo. Una noche cuando el sapo regresaba de un viaje largo y cansado y triste porque la princesa no hacia caso de él, apesumbrado por tal situación, miró las estrellas y el reflejo de una de ellas en sus pequeños ojos iluminaron una reflexión. Encontró porque no había podido alcanzar el amor de la princesa; la princesa amaba las noches y el cielo estrellado desde su balcón, amaba el silencio de si misma, el susurro del viento, amaba la impasibilidad de su propio cuerpo ante un silencio que no se queja y grita. La princesa conocía el amor porque siempre lo esperaba en el silencio, soñándolo. El sapo nunca pudo conocer el amor porque lo buscaba afanosamente en la vida. Hay una diferencia entre amar y vivir, el sapo lo buscaba, la princesa lo esperaba, pero mientras uno lo busca y otro lo espera, ambos viven en el sueño ideal de alcanzarlo, es una ilusión, es como querer atrapar una sombra. Desde entonces el sapo sigue viviendo y ha encontrado el amor otorgándoselo a las cosas que hace, mientras que la princesa espera y espera, conociendo el amor en la dulce ilusión de que algún  día llegará.

jueves, 8 de marzo de 2012

Caminos por la agonía







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Era una casa casi vieja, pisos húmedos por la lluvia, ventanas con una cortinas sucias, un comedor que se iba con el correr del tiempo apolillando, un montón de trastos sucios donde las moscas hacen orgías con los desechos de la comida. Sobre la mesa el viento leve arrastra y moja con el sereno que entra por las ventanas y las delgadas cortinas, una receta con el sello del IMSS y abajo con letras un poco más pequeñas la palabra “psiquiatría”. Se trata de una mujer diagnosticada como esquizofrénica paranoide. Su crisis – cuenta ella-, empezó cuando su pareja la abandonó. Desde entonces dejó de dormir  y empezó con una crisis nerviosa hasta que rompió contacto con la realidad. La experiencia de la locura es angustiosa, pero hay latente su búsqueda para encontrar algo misterioso de uno. Se trata de no saber de ella y al mismo tiempo vivimos como intentando hacer la experiencia de saber de ella. La negamos y la afirmamos, la rehuimos y día con día vivimos aproximándonos a ella. ¿Qué tiene de atractivo que la buscamos por los caminos más difíciles? ¿Por los caminos por donde hay dolor? ¿Por los caminos donde la sociedad termina por excluirte?


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La familia esta integrada por el padre y la madre, una hija y un hijo; cierto día la hija vino, tiene diecinueve años, adicta a la heroína y diagnosticada  psiquiátricamente  como “bipolar”, sus viajes son caminos llenos de colores, flores, duendes, voces y llanos. Es un viaje exquisito al que cualquiera se iría por la forma tan seductora en como lo describe, las voces que escucha solo ella las oye, bipolar es un concepto psiquiátrico que no permite un equilibrio, en tiempos hace viajes mágicos y maravillosos y en ratos intentos de suicidio. Me dice, “la puerta de la muerte te abre a la experiencia de saber de la vida”, cierto día pintó un cuadro de una ciudad donde las calles estaban de color de rosa, le pregunte, por que pintaba de ese color y me contesto: - “la ciudad te engaña, te hace creer que en ella puedes encontrar muchas cosas maravillosas para sacarte de la soledad y te droga para decirte que no te sientas sola, y cuando regresas a la soledad ya no quieres vivir en ella, prefieres la muerte”.  La ciudad te ofrece como llenar tu soledad y cuando te ha destruido te deja a tu suerte, te deja morir, al fin ya te ha llenado.

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Era el mes de marzo, a sus diecisiete años vivía sin ninguna referencia interna que le diera un significado afectivo, de niña, el padre la abandonó, la madre la dejó con su tía, esta última durante su infancia no la trataba bien y, si alguna vez lo hizo solo fue para sobrevivir físicamente. He aprendido que cuando de niño se pierden, se van, se desaparecen las referencias afectivas, no es posible tener internamente ninguna figura que refuerce afectiva ni simbólicamente nuestro yo. Crecemos vacíos, cuando crecemos un poco más,  esto se vuelve una compulsión desesperada en la búsqueda del afecto, lo demandamos tanto que es posible volvernos posesivos, ¿por qué? Porque buscamos en los otros la seguridad y la afectividad negada. Ella vivía como en el vacío, su vida no tenía sentido, hacia las cosas solo por hacerlas, trato de encontrarle significado a su vida en el ocultismo, comprando libros de superación personal, practicando y buscando el destino en la lectura de las cartas y el tarot, fue en vano, las cosas siguieron igual, sin embargo, no todo estaba perdido, se encontró así misma en la poesía, es de ahora en adelante una brillante poeta. 

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La agonía es una experiencia entre la vida y la  muerte, es un hilo delgado que separa la vivencia de la conciencia, vivencia de la separación entre yo (imagen, cuerpo) y realidad. Cuando el Mesías vivió la experiencia de la agonía de la cruz desde el monte de los olivos tuvo conciencia de la separación de sus referencias internas, la traición de judas, la negación de pedro, el abandono de sus discípulos, hasta el de Dios con su exclamación de ¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado? Esta separación en estado consciente hasta la vivencia del dolor es una ruta hacia la agonía. Diría DUNS SCOTO es una experiencia hacia la última soledad del ser, todos los que estuvieron contigo ya no están, todos los que te acompañaron se han ido, solo quedas tu y tu experiencia, solo en ti queda la responsabilidad de vivir ese trágico camino hacia la soledad y el dolor. El dolor es una ruptura, es una alteridad, yo no soy el mismo cuando me ha llegado. Me cambia la vida. El dolor produce un aprendizaje hacia la vida, nos hace tomar conciencia o rehuir de él. Mientras más afirmamos los fantasmas del pasado mas no siguen, cuando el dolor nos toca, nos abre, nos quita las ilusiones, nos llena de realismo. Nos hace decir, me equivoqué, no era lo que esperaba, porque lo que esperaba era una ilusión, la realidad es que la ilusión era una mentira que la había cambiado por la verdad.  ¿Por qué nos negamos a reconocer la verdad y preferimos la mentira? Por la verdad duele y la mentira oculta la verdad del dolor. Por eso, mientras agonizas, tu, que vives en el umbral del dolor, abre las venas de tu cuerpo y deja que este se mire en el espejo de la verdad aunque esta duela, después de todo, el dolor es el mejor maestro para reconocernos como humanos.




Junio de 2006.








martes, 6 de marzo de 2012

RECUERDOS Y SUEÑOS




La tarde ha caído,
Las hojas de los arboles igual,
como cuando me acerco a tu oído
 para murmurarte palabras.
Esas hojas de árboles que se las lleva el viento,
Así se van los amores,
Aquí se quedan los recuerdos.
Es otoño, aunque sea invierno, o puede ser verano
Pero la primavera llega,
Y llega como cicatriz de recuerdo, o como añoranza
O como sueño.
Dulces besos, miradas tiernas,
Aquellas que se fueron.
Así son los instantes,
Pequeños instantes y grandes recuerdos.
¿Cuándo fue sueño?
Me desperté y allí estabas,
Estabas,  recuerdo como un sueño.




lunes, 5 de marzo de 2012

cuento de la memoria



Cierto día, recogía los escombros de papeles de mi pequeña biblioteca. Encontré cartas; cartas de amigos y amigas, la de una Española, la de una alemana, la de una inglesa, la de muchas mexicanas. Encontré cuadros, un cuerpo desnudo, una indígena caminando entre cenizas, un niño sentado tocando una flauta en una banqueta y levantando su mirada frente a la de otro, la otra mirada. Dos perros durmiendo en una banqueta, poemas desde Neruda hasta sabines. Libros y libros. Sentí que no había tocado mi vida desde hace mucho tiempo, allí la memoria recordaba, que la vida estaba allí guardada en recuerdos. A menudo pasa, revisen sus recuerdos, parece que hoy los hemos olvidado en el ajetreado mundo de lo cotidiano, allí, en la vida diaria nos perdemos, perdemos el recuerdo, perdemos el olvido, perdemos la memoria, perdemos, sí, perdemos. Levanté dos hojas de papel, carcomidas por las cucarachas, una decía: "Que lejos de tu infinita presencia" y la otra, "el amor es eso que sueñas cuando sudas conmigo", ese día aprendí, que eso es vivir, vivir intensamente. Levanten los escombros de su cuarto y van a aprender que, en el baúl de todos sus recuerdos, lo mejor de su vida ha sido guardada en ese baúl, ese día aprendí, que la vida de hoy, solo está comprometida con las cosas, con la fantasía de la gratitud, con la búsqueda de aprobación de nuestros actos, con la búsqueda de quien pueda cubrir de amor nuestras carencias. Si levantas el baúl de tus recuerdos, aprenderás que en los escombros de tu cuarto, está sepultada la verdadera vida, aquella que, cuando niño, no la fingías como ahora, aquella que guardabas celosamente entre cajas y que no la complicabas con un lenguaje y un sentimiento de lo absurdo. yo aprendí, que ese pasado de mi vida, ha sido un cuento, un bello cuento que necesitaba contarlo, digo, para saber, que todo eso fue una realidad y, descubrir que hoy, tengo dos opciones, seguir haciendo que mi vida sea todavía un cuento que pueda contar o, una historia que sigue creyendo que necesita de los otros para seguir viviendo.

domingo, 4 de marzo de 2012

Depresión y violencia, aportaciones al trabajo grupal con mujeres.




Para el colectivo femenino,
del  cual ha sido ya mi proyecto
Para ellas, mi afecto.



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La condición para hablar es que haya quien escuche, para que la mujer hable es necesario que sea escuchada. Con estas palabras Eugenie Lemoine empieza una entrevista publicada en un ensayo al que tituló ¿Las mujeres tienen alma?[1]  Y es que, entre el ser escuchadas y ser miradas hay un abismo al que el historiador de arte John Berger  ya señalaba, parece – decía -,  como si las mujeres se vieran a sí mismas como “algo para ser mirado”.  Cuando uno habla de las mujeres –como hago yo -, quiero precisar dos cosas, la primera, lo hago desde un punto de vista masculino con todos sus fantasmas y segundo, lo hago, tratando de hablar de las historias de vida vividas con ellas en un trabajo colectivo, se trata pues, de un trabajo de escucha que más allá de sus propias historias ha replanteado mi posición en el mundo y un cúmulo de aprendizajes a las que les agradezco y dedico este trabajo.

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El cuerpo es el lugar donde se escribe el texto de la palabra, es un texto con voz y es el lugar del sujeto. Escuchar la voz es dar cuerpo a una presencia. Hay dos conceptos por donde quisiera partir para esta exposición, el primero el concepto de representación social y el segundo el del conflicto.  La representación social se refiere a lo simbólico articulado con lo socio cultural (Ibáñez 1988), es decir, como lo colectivo se apropia de la realidad dando forma y contenido a la presencia social. En otras palabras, la representación social busca aproximarse al significado que los colectivos sociales otorgan a su propia práctica y,  comprender los mecanismos mediante los cuales esa práctica se constituye en significado y cobra sentido en relación con el marco cultural de interpretación.  Durante dos años he observado que el rol femenino cuando este participa en actividades de carácter productivo modifica los roles en el núcleo familiar abriendo dos campos, el primero, la poca apertura de su expresión emocional y la segunda, la modificación de las formas en que ellas son estereotipadas por los hombres. Cuando hablo de la poca apertura de su expresión emocional me refiero a esos espacios donde se han perdido  los vínculos que nos unían con esos actos singulares de la palabra y el goce.  ¿Cuál es la posición masculina ante el texto producido, por el lenguaje femenino? La mujer, en esta experiencia,  cuando narra sus propias vivencias habla de tres situaciones fundamentales: su posición perceptiva de su propio cuerpo, de su autoestima y de sus conflictos de pareja.  El cuerpo es un texto donde somatiza cargas depresivas y de violencia ligadas a la relación con las normas impuestas por la madre en el pasado y los conflictos con la pareja. La imagen de sí es una imagen deteriorada expresada por conductas de inseguridad; sin embargo, esta interpretación no pretende valorizar como patológicas estas conductas, más bien apunta a un malestar que entendiéndolo como un proceso conflictivo revela que la incursión de la mujer al campo productivo abre la construcción de expectativas  que se contraponen con el orden normativo constituido.  Sin embargo, la tensión entre expectativas y normas no solo se da en el ámbito productivo, también se presentan en grupo.  Recuerdo casos en un juego de mascaras una mamá puso en su mascara algunas palabras, que decían, “enojona” “preocupona” “fiel”, “confiada” entre otras, compartió con el grupo algo así como “a mí me pone muy tensa el hecho de que yo plantee la búsqueda de felicidad en mi familia y no logre tal objetivo” le pregunté ¿Quién es la que plantea el objetivo?, respondió, ¡claro que yo! Le volví a preguntar, entonces ¿Por qué no alcanzas el objetivo de que la familia sea feliz? Y responde, porque quizá esa es una tarea de todos ¿o, no? Pero bueno – me dijo -, también yo se los he planteado a todos, y sigo teniendo problemas,  volví a formular otra pregunta,  bien, y  entonces ¿si no se ha logrado, significa que tú tienes que cargar con toda esa responsabilidad? Clavó fijamente su mirada en mí, se arrancó su máscara y le prendió un cerillo, preguntándome ¿entonces me están manipulando? No lo sé, tú descúbrelo, termine contestándole. Esta anécdota refleja como muchas mujeres


cargan con responsabilidades asignadas socialmente y normativamente que las asumen como normales, de las cuales muchas veces se revelan en forma de síntomas de depresión y/ o violencia.


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La propuesta de crear un Centro Comunitario para el Desarrollo Integral de la mujer tiene como antecedente el trabajo con un grupo de mujeres de dos municipios Cuernavaca y Jiutepec desde el 2004.  Inicialmente se planteó la propuesta de trabajar en un curso sobre “Dinámicas grupales y manejo de conflictos” impartido por el Centro de Apoyo Psicológico Tejalpa al que asistieron ocho mujeres. Al 2006 el grupo está conformado por quince que va de la edad de los veintitrés a los cuarenta años, con perfil profesional y algunas dedicadas a sus propios negocios. .  Una pregunta originalmente planteada era, ¿por que hacer un taller de dinámicas grupales y manejo de conflictos? ¿Por qué poner como prioridad la catarsis grupal y no un trabajo de educación, escuela para padres, orientación u otro? Una razón fundamental es que, la vida emocional constituye un elemento fundamental para clarificar situaciones de comunicación, de manejo de conflictos,  en el carácter y actitud personal.  Esta experiencia se ha constituido como un espacio alternativo para el planteamiento de  historias de vida, un espacio de escucha de los procesos en las relaciones de pareja, familia, relaciones laborales y vivencias cotidianas. En este sentido, las dinámicas grupales y el manejo de conflictos se planteo como enfoque que permitía al mismo tiempo que trabajar con sus procesos individuales colectivizar sus historias de vida hacia su propia concietización y compromiso con el grupo. Los cambios sustanciales durante un año obligaron al colectivo femenino a plantear su proceso, es decir, después de mirar hacia el interior de sus propios procesos se convirtió en una inquietud hacerlo hacia otras mujeres, esto da nacimiento a una nueva idea el CECODIM (Centro Comunitario para el Desarrollo Integral de la Mujer), este proyecto inicia en agosto de 2006 y tiene como propósito la formación de redes colectivas de mujeres en el Estado de Morelos con el objetivo de impulsar la participación en los ámbitos del desarrollo integral dentro de su núcleo social.   El proyecto está coordinado por el Centro de Apoyo Psicológico Tejalpa y la propuesta aquí presentada ha sido construida colectivamente por las participantes del grupo, es decir, el colectivo femenino se convierte al mismo tiempo que el constructor de la idea en el ejecutor de la misma.










Ponencia presentada en el 3er Foro sobre Salud Mental Comunitaria realizado el 28 de septiembre de 2006 en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

[1] LEMOINE, E.;  ¿Las mujeres tienen alma? Editorial Argonauta.